
Desde niño, y sí, desde muy niño, siempre he querido matar a ciertas personas, empezando por aquel a quien no mencionaré su nombre y seguido por muchos otros más. ¡Cómo quisiera tener un “Death Note”!, un libro en el cual tú anotas el nombre de la persona que quieres que muera mientras imaginas su rostro para que no haya equivocaciones en caso de nombres similares y ésta morirá de un ataque al corazón dentro de unos cuantos segundos a menos que especifiques la causa de su muerte. Yo puedo ser muy cariñoso, amable y lleno de amor hacia el chico que será el amor de mi vida y que todavía no encuentro, pero mi corazón y mi alma fueron lastimados y corrompidos desde que tengo memoria y que por lo tanto están llenos de odio y de maldad pura hacia los que me hicieron daño y lo están haciendo.
